Hay postres que endulzan el día… y hay otros que te acarician el alma. Durante junio y julio, Artesanos, el taller de repostería del chef Daniel Marroquín, rinde homenaje al mes del orgullo LGBTQ+ con una edición especial que combina sabor, belleza y significado: un tiramisú con los colores del arcoíris y un Chai Latte con cereza que reconforta desde el primer sorbo.
Fui por el mío —tenía que probarlo antes de escribir estas líneas— y puedo decir con toda certeza: está espectacular. No solo se ve increíble al partirlo y revelar sus capas multicolores, sino que el sabor es delicado, equilibrado y profundo. La textura del mascarpone, el aroma a café espresso y el toque justo de vainilla crean una experiencia que, además de rica, emociona. El Chai con cereza, por su parte, es como un abrazo caliente: especiado, dulce y reconfortante. Perfecto para cerrar un momento especial o simplemente para celebrarte.
Y es que en Artesanos, como lo dice su nombre, cada producto se elabora de forma artesanal. Nada es industrial, nada es masivo. Todo está hecho con técnica, dedicación y cariño. Desde la mezcla de ingredientes hasta el montaje de los postres, cada elemento es tratado con respeto y cuidado. Es un espacio donde los sabores cuentan historias, y esta —la del Pride— es una de amor, respeto y libertad.
La inspiración detrás de este tiramisú no es solo estética. Es un gesto con intención: visibilizar, acompañar, abrazar. Porque el Pride no es una moda ni un eslogan, es una historia de lucha, de identidad, de derecho a existir sin miedo. Y si algo tiene claro el equipo de Artesanos, es que cada espacio cuenta. Por eso eligieron hablar desde donde mejor lo saben hacer: su cocina.
El tiramisú del Pride conserva la receta base del clásico italiano, con capas de soleta bañadas en espresso y una crema suave de mascarpone. Lo que lo hace único es su centro multicolor, un arcoíris que aparece solo al momento de cortar, como si cada rebanada dijera: “Aquí estamos”. A su lado, el chai de cereza equilibra notas especiadas con dulzura, recordando que las mezclas inesperadas muchas veces son las más memorables.
Este dúo estará disponible por tiempo limitado, y su presencia en el menú no es decorativa: es una toma de postura dulce pero firme. Porque en Artesanos, los postres también son un lenguaje de afecto, memoria y posicionamiento. Aquí, la ternura es una forma de resistencia, y la cocina, una herramienta de expresión.
Así que si buscas una forma deliciosa de celebrar el amor libre —ya sea el tuyo, el de tus seres queridos o el de quienes aún luchan por ser vistos— esta puede ser una gran manera de hacerlo. Ya sea para compartir, regalar o simplemente darte un apapacho, este tiramisú te recuerda que hay muchas formas de celebrar… y algunas se comen con cuchara.

