El activo más valioso no siempre está en el banco
Durante décadas, el éxito de una empresa podía medirse con relativa facilidad. Bastaba observar el tamaño de sus instalaciones, la cantidad de maquinaria y equipo, el número de sucursales o el valor de sus activos físicos para tener una idea aproximada de su fortaleza económica. Hoy esa lógica ya no funciona. En la economía actual, algunas de las organizaciones más valiosas del mundo poseen menos activos tangibles que muchas empresas tradicionales. No tienen grandes fábricas, extensas flotillas de transporte ni enormes complejos industriales. Sin embargo, valen miles de millones de dólares. La explicación es sencilla y, al mismo tiempo, incómoda para muchos empresarios:…
