Con más de medio siglo de historia en el sector gastronómico, Garabatos, la marca 100% mexicana que ha dejado huella en la repostería y la cocina tradicional contemporánea, inicia una nueva etapa con la renovación completa de su sucursal en Perisur, una de las más representativas de su cadena.
Esta transformación va más allá de lo estético. Es una declaración de intenciones: ofrecer una experiencia moderna sin dejar de lado los valores que la posicionaron como favorita de varias generaciones. En un mercado cada vez más competitivo, Garabatos reafirma su identidad como empresa familiar que apuesta por la evolución, la calidad y la cercanía con sus consumidores.
La nueva imagen, inaugurada en julio de este año, integra materiales naturales, iluminación ambiental y un diseño biofílico que evoca la experiencia de comer al aire libre, sin salir de la ciudad. Esto responde a una tendencia creciente en la industria: crear espacios que conecten emocionalmente con el comensal, y no solo satisfacer una necesidad alimentaria.
Sus propietarios han dejado claro que Garabatos no es únicamente un restaurante: es un punto de encuentro multigeneracional. La renovación tiene como objetivo que cada persona, sin importar edad o estilo de vida, encuentre en sus espacios un lugar para reunirse, celebrar, trabajar o simplemente disfrutar.
En la carta, los comensales encontrarán desde clásicos como chilaquiles y enchiladas, hasta platos fuertes como Pollo Cajún, Pechuga a la Parmesana y Camarones al Ajillo. También se destacan sus opciones saludables, pensadas para un público que valora el equilibrio nutricional sin perder el placer del buen comer. Por supuesto, no falta su pastelería artesanal, elaborada por maestros reposteros con recetas originales que forman parte del ADN de la marca.
Uno de los pilares estratégicos de Garabatos es su consistencia: cada platillo, bebida o postre debe ofrecer el mismo nivel de calidad, sin importar en qué sucursal se consuma. Para lograrlo, la empresa cuida cada ingrediente desde el origen, evita sacrificar sabor por costo y mantiene altos estándares operativos, lo que ha generado una base sólida de clientes fieles.
Esta renovación forma parte de un plan mayor: en los próximos meses, la emblemática sucursal de avenida Masaryk será la siguiente en ser intervenida. El proyecto contempla una renovación escalonada en todas sus unidades, manteniendo un equilibrio entre el diseño, el servicio y la calidad gastronómica que distingue a la marca.
Con 17 restaurantes y 9 boutiques en la CDMX y zona metropolitana, Garabatos ha logrado mantenerse vigente sin perder autenticidad. Hoy, reafirma su compromiso por ofrecer espacios funcionales y acogedores, así como productos que mantengan su esencia artesanal en un entorno moderno.
El caso de Garabatos es una muestra clara de cómo las marcas tradicionales pueden adaptarse sin renunciar a su historia. Con una visión de largo plazo, buscan no solo ser parte del día a día de los capitalinos, sino también protagonistas de sus momentos más importantes.

