Este lunes se confirmó la muerte de Alfredo Elías Ayub, ingeniero y administrador con una trayectoria que influyó decisivamente en sectores estratégicos para la economía nacional como el energético, el aeroportuario y el industrial.
Con estudios en la Universidad Anáhuac y Harvard Business School, desarrolló una visión técnica y administrativa que lo convirtió en uno de los perfiles más especializados de la administración pública mexicana.
Su dirección en la Comisión Federal de Electricidad fue uno de los pilares de su carrera, impulsando la construcción de 32 centrales termoeléctricas, tres hidroeléctricas y nueve proyectos adicionales, fortaleciendo la oferta energética del país.
Como Director General de Aeropuertos y Servicios Auxiliares participó en la modernización del sistema aeroportuario, mejorando procesos operativos y capacidades estratégicas del transporte aéreo mexicano.
También ocupó cargos clave en la SEMIP y FONAPAS, donde contribuyó a la planificación industrial y social, además de mantener un vínculo académico internacional como miembro del Consejo de la Escuela de Negocios de Harvard y presidente de la Fundación México en Harvard.
Su muerte representa una pérdida significativa para los sectores productivos, donde su influencia continúa reflejada en obras, políticas y estructuras operativas aún vigentes.

