El mundo del entretenimiento en México despertó con una lamentable noticia: Eduardo Manzano, actor, cantante y uno de los comediantes más influyentes de la televisión mexicana, falleció a los 87 años. Su hijo, el también actor y comediante Lalo Manzano, confirmó la noticia la mañana de este viernes mediante un mensaje donde expresó el profundo dolor que enfrenta la familia: “Despedimos a mi papito hermoso y agradecemos a todos los que respetuosamente se han sumado con sus muestras de cariño.”
La muerte de Manzano generó un inmediato impacto emocional en la comunidad artística. Numerosos colegas y personalidades del medio dedicaron mensajes de reconocimiento y despedida, subrayando la enorme contribución del actor a la construcción del humor mexicano. Más que un comediante, Eduardo Manzano fue un creador de personajes, un maestro de la sátira y una pieza fundamental de la televisión durante décadas.
Manzano alcanzó la popularidad masiva como parte del icónico dúo “Los Polivoces”, un proyecto televisivo que marcó un antes y un después en la comedia mexicana. El Show de los Polivoces, transmitido en 1971, se distinguió por su creatividad, su crítica social disfrazada de humor y su capacidad para generar personajes que se volvieron parte de la cultura popular. El estilo de Manzano, caracterizado por un ingenio agudo y una construcción detallada del personaje, fue clave para el éxito del programa.
Aunque su fama inicial surgió de aquel programa, su carrera se extendió mucho más allá. Eduardo Manzano incursionó en el cine con proyectos como La hija de Moctezuma (2014), explorando nuevas facetas actorales y adaptándose a los cambios de la industria. Sin embargo, uno de sus papeles más reconocidos durante las últimas décadas fue el de Arnoldo López en la serie Una familia de diez, donde interpretó al abuelo sabio y humorístico que se ganó el cariño del público por sus ocurrencias y su estilo directo.
Su presencia en la serie se convirtió en un punto de referencia para generaciones más jóvenes, quienes descubrieron en él a un comediante de gran talento y timing perfecto. Esto permitió que su legado trascendiera la nostalgia y se consolidara en la televisión contemporánea como parte del imaginario humorístico nacional.
La versatilidad de Eduardo Manzano fue una de sus mayores virtudes. Además de la comedia, fue cantante, locutor, actor de doblaje y figura constante en producciones teatrales. Su formación artística le otorgó una capacidad única para moverse entre distintos formatos sin perder la naturalidad que lo caracterizaba.
La noticia de su fallecimiento deja un vacío en la industria, pero también una amplia herencia creativa. Actores, guionistas y comediantes reconocen que gran parte del humor mexicano actual tiene raíces en el trabajo que Manzano y Cuenca desarrollaron en Los Polivoces. Su influencia se percibe todavía en la manera de construir personajes humorísticos, en el ritmo de los sketches y en la integración de elementos de crítica social a través del entretenimiento.
¿Quién fue Eduardo Manzano?
Nacido en 1937 en la Ciudad de México, Eduardo Manzano Montes comenzó su carrera artística con formación en canto y espectáculos en vivo. Su capacidad innata para hacer reír lo llevó a asociarse con Enrique Cuenca, con quien formó Los Polivoces, uno de los dúos cómicos más influyentes de la historia del país. Juntos construyeron personajes memorables que retrataban con humor la vida cotidiana y las contradicciones sociales del México del siglo XX.
Con más de seis décadas de trayectoria profesional, su aportación al entretenimiento mexicano es incalculable. Eduardo Manzano será recordado como un creador de sonrisas, un pilar de la televisión y un artista que logró mantenerse vigente gracias a su talento, su disciplina y su enorme capacidad de adaptación.
Hoy México despide a uno de los últimos grandes representantes de la comedia clásica televisiva: un actor cuya obra seguirá acompañando al público por generaciones.

