La Michoacana y el misterio detrás de una marca que pertenece a todos
El origen de este fenómeno se remonta a la década de 1940 en el pueblo de Tocumbo, Michoacán, donde Rafael Malfavón comenzó a vender paletas elaboradas con fruta fresca. Aquel modesto emprendimiento sentó las bases de una identidad visual que hoy es reconocida en cada rincón del territorio nacional, a pesar de no existir un contrato formal que unifique a todos los locales. Con el paso del tiempo, el éxito de las fórmulas originales motivó a muchos habitantes de la región a migrar y replicar el modelo en otras ciudades. Esta expansión masiva se dio de manera orgánica, basada en…
